jueves, 13 de diciembre de 2007

Ayer

Ayer la angustia se apoderó de mi como un mal necesario, clavada en lo más profundo de mi, trato de sacarla. Anclado en tu estación del olvido, espero el tren pasional que me lleve hasta tu lecho, para poder amarte una vez más. Busco en el espacio donde pisar, augurio mi ser que brilla como una estela caída del cielo, mi cabeza gira y piensa ¡ya no sé si te amo tanto! Desolado por el fracaso de no poder hacer nada, camino sin pensar y torno mi mente en un andar, andar incansable de tanto que aprender, aprendí contigo y seguro lo seguiré haciendo, no lo dudes eres un bella persona, aunque la inteligencia emocional viola tu frontera sucumbiendo en la desesperación, sin saber donde ir, te mareas en tu interior preguntándote que hacer, hacer incansable que dura toda la vida. Seguridad nadie la tiene, del dolor nadie escapa como un candado aferrado a nuestra alma, alma que brilla mientras gira el mundo. Mundo que depende de vos y yo.

1 comentario:

Greta HD dijo...

Hola Dario te felicito por tu blog y solo me quedan regalarte unas palabras de un famoso escritor cubano.
Se viene a la vida como cera, y el azar nos vacía en moldes prehechos. Las convenciones creadas deforman la existencia verdadera, y la verdadera vida viene a ser como corriente silenciosa que se desliza invisible bajo la vida aparente, no sentida a las veces por el mismo en quien hace su obra cauta, a la manera con que el Guadiana misterioso corre luengo camino calladamente por bajo de las tierras andaluzas. Asegurar el albedrío humano; dejar a los espíritus su seductora forma propia; no deslucir con la imposición de ajenos prejuicios las naturalezas vírgenes; ponerlas en aptitud de tomar por sí lo útil, sin ofuscarlas, ni impelerlas por una vía marcada. ¡He ahí el único modo de poblar la tierra de la generación vigorosa y creadora que le falta! Las redenciones han venido siendo teóricas y formales: es necesario que sean efectivas y esenciales. Ni la originalidad literaria cabe, ni la libertad política subsiste mientras no se asegure la libertad espiritual. El primer trabajo del hombre es reconquistarse. Urge devolver los hombres a sí mismos; urge sacarlos del mal gobierno de la convención que sofoca o envenena sus sentimientos, acelera el despertar de sus sentidos, y recargar su inteligencia con un caudal pernicioso, ajeno, frío y falso. Sólo la genuino es fructífero. Sólo la directo es poderoso.
Jose Martí